Relanzan la campaña 'Cáncer: hablemos en positivo'

Relanzan la campaña 'Cáncer: hablemos en positivo'


Convencidos de que las palabras pueden construir realidades, afianzar mitos y perpetuar inequidades, 12 organizaciones de la sociedad civil relanzaron la campaña ‘Cáncer: hablemos en positivo’.
Las organizaciones que promueven el relanzamiento de esta campaña, y cuyos datos de contacto son fácilmente accesibles en Internet, son Fundación ACIAPO, Asociación Civil Sostén, Movimiento Ayuda Cáncer de Mama (MACMA), Fundación FUCA, Fundación TIEMPO DE VIVIR, A.C.L.A - Linfomas Argentina, Fundación Pacientes Cáncer de Pulmón, Asociación ALMA, ACILCO Asociación Civil, GIST Argentina, Fundación Bomberos de Argentina y la Asociación Argentina de Oncología Clínica.
Según datos publicados por el Instituto Nacional del Cáncer[1], se diagnostican más de 115 mil nuevos casos por año en Argentina, lo que representa más de 300 casos por día. Los tipos de cáncer más frecuentes son -en orden estadístico- el de mama, colon-recto, pulmón, próstata, cuello uterino, riñón, páncreas, estómago, vejiga, linfoma no-hodkin y las leucemias. Ante este panorama, se vuelve prioritario todo lo que pueda hacerse para mejorar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de esta condición. En este sentido, el uso que hacemos de las palabras aparece como un aspecto sobre el que se puede y debe trabajar.

El año pasado, las organizaciones se unieron para lanzar esta campaña porque les parecía que era necesario llevar la conversación sobre cáncer a otro nivel, más humano, más optimista, más acorde con la actualidad.
Dado el éxito de la iniciativa, decidieron reeditarla en 2019 al considerar que aún queda mucho por mejorar cuando se habla de cáncer: cuesta contar en el trabajo que se tiene o tuvo cáncer, hay preguntas que no nos animamos a hacerle a nuestro papá, mamá o pareja ante un cáncer; no se sabe qué decir ante un amigo con cáncer. 
Las palabras que se usan en torno al cáncer pueden afianzar estereotipos, mitos, inequidades o, simplemente, alejarnos de la realidad. Lo que la persona y su entorno viven ante el diagnóstico de cáncer no es una ‘batalla’, las drogas disponibles no son un ‘arsenal terapéutico’ y el tratamiento no será un ‘arma’. Además, los términos bélicos parece que propusieran vencedores y derrotados, algo alejado de la realidad. En cambio, ante un cáncer, lo que se emprende es un camino, algo que toca transitar y durante el cual se puede crecer mucho y vivir plenamente.
Si habláramos sobre el cáncer con todas las letras, proponen las organizaciones, se lograría cambiar en la comunidad, por ejemplo, el mito de que ‘cáncer’ es sinónimo de ‘muerte’. Hoy se sabe que hay mucho por hacer a lo largo de todas las etapas que le toque atravesar a la persona. Se puede trabajar en prevención, en diagnóstico a tiempo, en la indicación terapéutica más conveniente y en los cuidados paliativos: siempre habrá algo por hacer para vivir más y mejor.
"La mayoría de las personas con cáncer que participan de nuestras actividades manifiesta que la carga violenta de las palabras no ayuda a su estado de ánimo y, por ende, no beneficia a su recuperación. Solicitan llamar a las cosas por su nombre y evitar las palabras bélicas que los ponen en el lugar de ganar o perder. Al mismo tiempo, cambiar el léxico y hablar sin eufemismos evita el temor a los controles que favorecen la detección temprana del cáncer", reconoció María Alejandra Iglesias, presidenta de Asociación Civil Sostén.
“En Macma dejamos de usar la palabra ‘lucha’, tan instalada, generando mensajes positivos que concienticen, convencidas de que no sólo es preciso hablar sobre cáncer, sino hacerlo con propiedad y cuidando las palabras que utilizamos”, refirió Marta Mattiusi, presidenta de MACMA.
“Los pacientes no están en condiciones de recibir información asociada a la ´lucha que tienen que enfrentar para vencer la enfermedad´; para ´no morir´. Esa idea está totalmente alejada de la realidad actual del cáncer”, afirma Marta Artigas, presidenta de Fundación ACIAPO.
Para hacer ese proceso menos traumático, existen las asociaciones de pacientes, cuya misión es acompañar a la persona y a su entorno, desde la vivencia, desde haberlo experimentado ya, y generar espacios de escucha, puesta en común, asesoramiento (psicológico, médico, administrativo y legal), con el objetivo de que la persona pueda acceder plenamente al mejor cuidado posible de su salud en un sentido integral.
Cuando un paciente llama a cualquiera de estas organizaciones, lo hace porque escuchó de ellas en los medios, porque las encontró en internet o porque se lo recomendó su médico. La tarea de estas agrupaciones es hacerle más sencillo todo el transitar por la enfermedad. Muchos son o fueron pacientes con algún tipo de enfermedad oncológica, por lo que -aunque cada historia es única e irrepetible- son de los más indicados para ponerse en el lugar del otro y entender lo que está viviendo.
“Cuando llega a nuestra organización un paciente recién diagnosticado, cuidamos muchísimo las palabras que utilizamos haciendo mucho hincapié en lo positivo de poder contar con un tratamiento y las grandes posibilidades de curarse”, puntualizó Haydee González, presidenta de Asociación Civil Linfomas Argentina.
4 de cada 10 casos son prevenibles
“Tenemos que animarnos a hablar de cáncer, con las palabras precisas, sin tabúes, sin prejuicios, sin estereotipos, porque poniendo sobre la mesa el tema seguramente podamos contribuir a mejorar la prevención y la detección a tiempo, dos aspectos indispensables para mejorar la supervivencia ante el cáncer”, remarcó el Dr. Matías Chacón, médico oncólogo y presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica y miembro de Fundación FUCA.
Hoy se sabe que 4 de cada 10 casos de cáncer se puede prevenir[2] mejorando el estilo de vida (no fumando, llevando una alimentación variada y equilibrada, limitando la ingesta de alcohol, realizando frecuentemente actividad física y protegiéndose como corresponde al exponerse al sol).
“Debemos cambiar la terminología porque el cáncer no es la peor de las enfermedades. No nombrarla, aunque parezca increíble, puede provocar que los pacientes teman ir a la consulta. Tenemos que lograr que la gente le pierda el miedo al cáncer. Las palabras que utilizamos pueden asustar o ayudar en el diagnóstico precoz”, explicó Analía Montórfano, asistente general de la Fundación Tiempo de Vivir.
En muchos casos, las chances de curación o control del cáncer son muy elevadas si el diagnóstico se realiza a tiempo, como en los cánceres de mama, de colon, de piel o de próstata. “Por lo tanto, es indispensable visitar al médico y realizarse los chequeos correspondientes en cada etapa de la vida con la periodicidad que el profesional indique. Aun sin síntomas, no hay tiempo que perder. Una consulta a tiempo, un hallazgo inesperado, puede permitir un mejor abordaje, subrayó el Dr. Matías Chacón.

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