Más de 50 mil personas disfrutaron de un emotivo recital de casi tres horas en la primera visita de la banda a la provincia.
Luego de meses de trabajo de producción y de más de diez días de montaje técnico —con un escenario de más de 50 metros, 20 metros de boca y 20 metros de altura, 600 metros de pantallas LED y tres camiones de luces—, llegó el 10 de octubre, fecha elegida para el último concierto del año de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Un año en el que el Indio dejó este plano existencial y en el que esta presentación tuvo un condimento especial: sería el primer reencuentro con el público a pocos días de cumplirse cuatro meses de la partida física del artista.
Cabe recordar que Los Fundamentalistas se habían presentado en Comodoro Rivadavia el 6 de junio, cuando todavía no se había realizado la multitudinaria despedida a Carlos Solari en el Polideportivo Gatica de Villa Domínico.
Tucumán, capital ricotera del país
El sábado, la provincia de Tucumán se convirtió en la capital ricotera del país. En un fin de semana con ocupación hotelera del 100 %, fanáticos de todas las provincias llegaron para reafirmar su lealtad al legado de uno de los artistas más importantes de la cultura contemporánea.
Damas y caballeros…
Ahí estaban, una vez más sobre el escenario, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, la banda que acompañó al Indio durante más de veinte años en escenarios y estudios de grabación.
Tres partes, una misma pasión
El espectáculo estuvo dividido en tres partes, con un repertorio que incluyó 21 canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y 13 de la etapa solista del Indio y de Los Fundamentalistas.
La primera aparición del Indio en las pantallas llegó con «Ángel para tu soledad». Luego sonaron dos clásicos ricoteros: «El pibe de los astilleros», en la voz de Gaspar Benegas, y «Ella debe estar tan linda», interpretada por todos los Fundamentalistas. La primera parte se cerró con «El charro chino».
La segunda comenzó con Miguel Tallarita interpretando «Gualicho», acompañado por el grito de «¡Indio eterno!» antes del solo de trompeta.
A continuación, llegó una seguidilla de canciones de Los Redondos hasta alcanzar «El tesoro de los inocentes», nuevamente en la voz de Gaspar Benegas. Entonces se produjo la segunda aparición del Indio en las pantallas: «Encuentro con un ángel amateur» desató la emoción y las lágrimas de buena parte de los presentes.
Le siguió «To Beef...», cantada por Pablo Sbaraglia, mientras los 50 mil presentes coreaban hacia el cielo: «Pensando en vos siempre, siempre extrañándote».
La segunda parte concluyó con «Superlógico», interpretada por Pablo Sbaraglia, y «Motorpsico», en la voz de Gaspar Benegas.
Tras una pausa de unos minutos, llegó el último tramo del show. Baltasar Comotto, ya sin camisa ni corbata, tomó el protagonismo para interpretar «El arte de buen comer». Luego llegaron dos temas inéditos en la voz del Indio: «La marcha que les debía» y «Amar / sanar».
Todas las voces, una misma misa
A lo largo del recital, todos los integrantes de la banda asumieron el desafío de ponerse al frente del micrófono, aportando sus propios matices a un repertorio cargado de historia y emoción.
Se destacaron las versiones de «Por qué será que no me quiere Dios» y «Todo un palo», interpretadas por Luciana Palacios, así como las de «Blues de la libertad» y «Un tal Brigitte Bardot», en la voz de Débora Dixon.
También brillaron las interpretaciones colectivas de «Ella debe estar tan linda» y «Vamos las bandas». En esta última, Fernando Nále modificó la letra para cantar: «Y cuánto valen condenas judiciales que nos impiden cumplir con las verdades».
Durante esa misma canción, Miguel Tallarita aprovechó el solo de trompeta para interpretar un fragmento de la Marcha Peronista.
Con «Flight 956» y una nueva aparición del Indio en las pantallas, el recital comenzó a entrar en su recta final. Se estaba viviendo una noche histórica para todos los que formaron parte de esta nueva misa en el norte argentino.
El antecedente más cercano de una convocatoria de semejante magnitud se remontaba a las presentaciones del Indio y Los Fundamentalistas en Salta, en el estadio Martearena: en 2009, ante 30 mil seguidores, y en 2011, ante 40 mil. Esta vez, fueron 50 mil las personas que dijeron presente en Tucumán.
«Juntarse es lindo, juntarse sana»
Antes del cierre con «Ji Ji Ji», Gaspar Benegas anunció que la canción sería interpretada por el Mister, desatando la expectativa de todos los presentes.
Fue entonces cuando Pablo Sbaraglia compartió unas palabras que resumieron el espíritu de la noche:
«No sabemos cómo va a seguir esto, pero mientras estemos juntos creo que esto ayuda. A nosotros nos hace bien y a ustedes también. Juntarse es lindo, juntarse sana, juntarse lo recuerda, juntarse es lo que hay que hacer».
El cierre, con el Indio en una de sus grabaciones y los fuegos artificiales iluminando el cielo tucumano, coronó una jornada que quedará grabada en la memoria de todos los presentes.
Una vez más, la música, la memoria y el sentimiento ricotero demostraron que hay ausencias que no apagan la pasión, canciones que siguen uniendo generaciones y encuentros que se convierten en mucho más que un recital.
P. D.: Nos vemos en 2027, donde sea. El que abandona no tiene premio.
P.D.: Las fotos son de Matilde Teran, agradecemos a Rasuk Producciones y a Luz Espeche Prensa Fundamentalistas y a todos los que hicieron posible este show en la provincia.










